"La vida es una aventura de nuestra propia creación, interceptada por el destino y por una serie de accidentes afortunados y desafortunados". [Patti Smith].

domingo 2 de octubre de 2011

MELANCHOLIA (Lars von Trier, 2011)




Enfrentarse al cine de Lars von Trier supone tener la valentía del que sabe a ciencia cierta que va a encarar un experimento visual donde lo arriesgado de la propuesta es directamente proporcional a la incertidumbre de la posibilidad de alcanzar lo sublime desde un punto de vista artístico. La mente de este danés zumbado es el lugar de gestación de poderosos y estremecedores relatos como “Breaking the waves” (1996), “Dancer in the dark” (2000) o “Idioterne” (1998) pero también de perturbadores y polémicos films como “Antichrist” (2009), “Dogville” (2003) o “Riget” (1994)…Y es que aunque a nivel personal se puede críticar el excentricismo de von Trier y las innegables ganas de dar la nota del personaje que el mismo se ha creado, lo que no se puede negar es que tiene talento para esto del cine.


Sin duda alguna “Melancholia” estaba destinada a ganar la Palma de Oro en Cannes 2011 sin embargo la aparición de Terrence Malick tras su acostumbrado retiro creador y el fuerte carácter del director danés lo evitaron. Respecto la calidad artística de “The tree of life”, no hay nada que decir….Sin embargo, respecto al lenguaraz von Trier no se puede decir lo mismo. Como no podía ser de otro modo, von Trier la lio en Cannes….Y es que soltar perlitas como "Entiendo a Hitler. No puede decirse que sea un tipo estupendo... pero me cae simpático", y rematar con un "Bueno, no estoy a favor de la Segunda Guerra Mundial, y estoy a favor de los judíos... aunque no demasiado, porque Israel nos suele joder bastante" en ninguna parte es admisible pero menos en un país hedonistamente autoproclamado adalid de la moral y estética universal. Teniendo en cuenta que en Francia está tipificado como delito "la incitación al odio racial" y que El Consejo Representativo de las Instituciones Judías de Francia calificaron sus declaraciones como "traductoras de las tendencias más inquietantes de la banalización actual del nazismo”, su expulsión del certamen y declaración como “persona non grata” fueron males menores. A pesar de las posteriores disculpas tanto suyas como de la defensa ejercida por personas de su ambiente profesional y personal, Él una vez niño mimado de Cannes perdió su gracia. A pesar de estos problemas “Melancholia” siguió en el festival y la coherencia del criterio cinematográfico tomado por el jurado del certamen permitió a Kirsten Dunst alzarse más que merecidamente con el galardón a mejor actriz.




Centrándonos más en el film, “Melancholia” narra una historia sobre la fragilidad humana desde la perspectiva del collage de géneros: Ciencia ficción apocalíptica y drama de alta gama se unen de forma sinérgica bajo la batuta de von Trier para rendir la joya de la que hoy podemos disfrutar. Nada más comenzar el prólogo del film (como le gusta a von Trier eso de fragmentar los relatos siguiendo un criterio literario), se hace difícil, por no decir imposible, evitar la comparación con esa otra maravilla que es “The tree of life” de Terrence Malick. Los primeros minutos de metraje suponen una cascada de imágenes seleccionadas sutilmente para ser empleada como un hechizo visual e hipnótico que nos introduce en una historia con fuertes elementos oníricos y que como no podía ser de otro modo desembocará en tragedia personal y universal. Al igual que la película de Malick, la imagen se pone al servicio de la poesía y de la narrativa lineal y no en detrimento de esta última. Sin embargo, a pesar de los inevitables paralelismos, el espectador ya iniciado en el cine de estos dos “perros verdes” enseguida captará la diferente intencionalidad de ambos; Malick pretende contar el nacimiento del mundo físico, moral y emocional desde una perspectiva poética e incluso metafísica mientras que Lars von Trier, más pesimista y tenebroso, está empeñado en su destrucción.



Tras concluir el prólogo marca de la casa empieza una historia que otorgará sentido final a las largas premoniciones iniciales. Y esta, cómo no, es enfermiza y morbosa, el terreno en el que mejor se desenvuelve su director. La piedra angular sobre la que se edifica “Melancholia” es la boda de una mujer bipolar, una persona profundamente deprimida. Y esa boda lógicamente acaba en tragedia, en la apoteosis del reverso tenebroso de la novia derramando hiel y enloquecida transgresión sobre todos los presentes. Todo esto narrado de forma paralela al esperadísimo momento prodigioso en el que se va a acercar a la tierra un planeta aparentemente inofensivo denominado Melancholia. En “Melancholia” asistimos al apogeo y el colapso de dos universos por un sentimiento (melancolía) encarnado en un amenazante planeta. Así, por un lado asistimos a la extinción del microcosmos que supone la ausencia y el vacío existencial de Justine y por otro lado el del macrocosmos encarnado por la raza humana y el planeta tierra en general.





“Melancholia” es una obra de arte, una pieza de orfebrería plagada de grandes momentos. La fotografía de Manuel Alberto Claro nos regala instantes de una belleza plástica que en ocasiones nos hace pensar en un cuadro en movimiento. Asistimos un ejemplo de virtuosismo visual empleando limitados recursos donde la cámara digital en mano, como canon erigido por el movimiento Dogma hijo primogénito del "loco danés", se pone al servicio del personalísimo estilo visual y del lenguaje magnético de von Trier. La banda sonora de Wagner, ya empleada para acompañar la épica y la mitología grialística del “Excalibur” (1981) de Boorman, contribuye notablemente al desasosiego emocional y al miedo existencial que rellena los huecos entre los personajes de la narración. Si a todo lo anterior le añadimos unas inconmensurables Kirsten Dunst y Charlotte Gainsbourg situadas escénicamente bajo un plantel conformado por actores de la talla de John Hurt, Stellan Skaarsgard, Charlotte Rampling o Kiefer Sutherland no podemos tener otra cosa que una obra de arte en toda regla. Simplemente no hay que perdérsela. Estamos, posiblemente, ante una de las mejores películas de la incipiente década y probablemente de anteriores. Con todos ustedes “Melancholia”…


5 comentarios:

robernaruto dijo...

Realmente de este hombre solo he visto una película, al menos que yo sepa, Antichrist, y la verdad es que me decepcionó bastante, esperaba mucho más de ella pero si pones esta tan bien se l epuede dar otra oportunidad, me la apunto para ver a ver si acabo el infierno y veo esta y Demonlover, un saludo.

mJ_ dijo...

Muy majete él tío éste con sus comentarios. Ya me enteré cuando pasó.

Como la de Malick ya la he visto (quiero una entrada sobre ella) tendré que ver esta otra.

Downloading...

mJ_ dijo...

Ya está vista. La verdad es que la película se merece la crítica que has hecho.

Joevi dijo...

je je je....Se agradecen los comentarios y el reconocimiento del trabajo que conlleva todo esto...En apenas unos días "El arbol de la vida" llega a Eleusis

Anónimo dijo...

oye robernaruto, justo viste la peor de todas, tienes q ver las otras: dogville, manderlay, bailarina en la oscuridad, los idiotas, la celebración,etc etc... el anticristo la hizo al fondo del pozo; es la única película de lars q es una mierda... como es cine de autor, de hecho creo q tienes q ver la mayor parte de su obra para poder tener una perspectiva general